El dilema de las zapatillas
Cuántos no hemos ido a una tienda a comprarnos unas zapatillas sin tener claro cuáles comprarnos, y al encontrarnos expuestos 20 pares distintos, no sabemos qué hacer... Al final, elegimos las zapatillas por el diseño, color, precio... Pero está claro que deberíamos elegir una zapatilla que se adapte a nuestros pies, nos proteja los tobillos y convenga a nuestro juego. Con alguna que otra excepción, hay varios pasos a seguir para que nos sea más sencilla la elección.
Lo primero es pensar qué tipo de jugador eres. ¿Eres exterior, base, pivot? Según en que posición juegues te conviene un tipo de zapatilla u otra, en teoría...
Normalmente, y esto no es una ciencia exacta como decía, los jugadores bases o exteriores rápidos, son muy explosivos, y necesitan una zapatilla de tobillo bajo, que les permita hacer cambios de dirección sin molestias. Los jugadores exteriores menos explosivos, y los interiores rápidos, necesitan una zapatilla de tobillo medio, son jugadores que están ya expuestos a luchar en la pintura, donde se juntan muchos pies en poco espacio y empezamos a correr peligro de sufrir un esguince al caer y pisar a un contrario o compañero. Los jugadores interiores menos rápidos, necesitan una zapatilla de tobillo alto. Su juego se desarrolla bajo el aro, y es fácil para una persona de esa envergadura y peso, torcerse un tobillo si cae y pisa ligeramente a alguien.
La bota alta, nos va a proteger más en caso de producirse un esguince, es de sentido común, pero no lo va a evitar. Con fortuna, puede reducir el grado y gravedad de éste, pero nada más.
Yo soy base/escolta, y debido a mis múltiples esguinces de grado 1, 2 e incluso varios de grado 3, tengo la necesidad de usar una zapatilla de tobillo medio, me incomoda hacer ciertos movimientos rápidos cuando estoy lejos del aro. ¿Ventaja? Me siento y estoy más protegido.
Dejamos claro entonces, que lo primero es pensar, qué tipo de jugador eres y cuál es tu juego, así como hacer un balance mental de las lesiones de tobillo que hemos tenido para empezar a elegir zapatilla, aunque ya con esto, hemos dado un gran paso. Recordemos;
- Bases o exteriores rápidos, necesitan una zapatilla de tobillo bajo.
- Exteriores menos explosivos e interiores rápidos, necesitan una zapatilla de tobillo medio.
- Interiores menos rápidos, necesitan una zapatilla de tobillo alto.
Según nuestro número de lesiones, iremos escogiendo zapatillas de tobillo más alto si hemos sufrido muchas o varias lesiones, si no hemos sufrido ninguna podemos disfrutar de la libertad que nos da una zapatilla de tobillo bajo.
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| Fijaos que tipos de zapatillas llevan Nash, James, Howard y Garnett. |
Otra cosa muy importante sobre la elección de una zapatilla. ¿Dónde las vas a usar?
Las zapatillas hoy día tienen una tecnología muy avanzada, y somos poco capaces de diferenciar mejoras de un modelo a otro, a no ser que probemos unas zapatillas de 30 € con otras de 115 €. Si vamos a usar nuestras zapatillas sobre cemento u otra superficie dura, deberíamos escoger una zapatilla con una buena amortiguación, para que sea ésta y no nuestras queridas (e insustituibles) rodillas, tibias y tobillos las que aguanten el impacto, que por si no lo sabéis, viene a ser de media tonelada (500 kg) en el fémur. Es muy, muy importante elegir una zapatilla con buena amortiguación para evitar lesiones como la tendinitis de rodilla o la periostitis.
Si se juega en pabellón, donde la superficie (si no es mala) amortigua por sí sola, tenemos más libertad de elección. Doble amortiguación (pista y zapatilla) tampoco es muy recomendable, al menos en exceso, puede provocarnos demasiadas vibraciones en el periostio, con lo que se inflamará y aparecerá la mencionada periostitis. Que nos puede inhabilitar 2 semanas perfectamente, sino más.
Bien, tenemos claro qué tipo de zapatilla vamos a elegir ya, por nuestra posición de juego y por la superficie en que la vayamos a usar. Son los dos aspectos más importantes de una buena elección. Pero necesitamos un tercero, de menor importancia que los dos anteriores, pero que no se puede tampoco dejar pasar por alto así como así; el precio.
El precio de una zapatilla de baloncesto, puede rondar entre los 30 € y 200 €, más si hablamos de los modelos Air Jordan clásicos. Es decir, una amplia gama de precios. Bien, yo personalmente pienso, que si encontramos una zapatilla, que se adapte a nuestro juego y posición y que tenga una amortiguación curiosa, ya nos la podemos comprar. Lo normal, es gastarse entre unos 50 € y 70 €, y nos estamos llevando una buena zapatilla. Pero podemos darnos un capricho alguna vez, y llegar a los 90 € ó 110 €. Pero recordad, olvidaos de las marcas, ya hablaremos otro día de ellas. No paguéis marca, pagad calidad.
Y por último, el diseño. Al menos algo nos tiene que gustar la zapatilla, si es que somos un poco coquetos claro (jeje). Si hacemos la elección correcta y no nos gusta el modelo, los colores... Al final le cogeremos coraje, y tenemos que amar nuestras zapatillas. Es lo más importante en este deporte, la pasión. Yo suelo ser muy clásico en mis elecciones, te propongo que elijas una zapatilla que vaya acorde con los colores de ropa o calcetines que ya tengas, eso te ayudará un poco.
A modo de curiosidad, aquí tenéis mis zapatillas favoritas, son unas And1 que compré en Footlocker hace mucho tiempo, y para mi gusto (y para mis características) son perfectas, si alguien las ve por ahí, mi número es el 43 y me las puede regalar, tendrá un amigo de por vida (jeje).
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| Mis And1 |
Espero haber sido de ayuda en vuestra elección. Ahora, a la tienda y a disfrutar de comodidad, seguridad y clase en la pista.
Un saludo.
P. D: Si queréis saber más acerca de las lesiones más comunes del baloncesto, pincha el enlace y echad un vistazo: