jueves, 17 de febrero de 2011

Recuerda...

Michael Jordan B/N

1 de Marzo...

Volumen final de... Michael Jordan.

Volumen I
Volumen II

Un saludo.

Chaqueta Lakers

Chaqueta de los Lakers

Ayer cuando estaba en Oteros Sports, viendo zapatillas (tengo que comprarme unas) AND 1 de esas que os dije el otro día a 29´99 euros, me probé la chaqueta / sudadera que veis arriba. Es una preciosidad. Está a 60 euros. Os recomiendo (evidentemente a los de Córdoba y que conozcáis la tienda) que os acerquéis porque vale la pena, y mira, por ejemplo, no tienen cosas así en Decathlon.

La verdad es que con este tema me siento algo decepcionado, no sé si pasa en vuestras ciudades, pero aquí en Córdoba (España) aun existiendo varios establecimientos de ropa de deporte, raro es si encuentras ropa de baloncesto. Cuando abrió Decathlon, se me dilataron las pupilas, pensé; Decathlon = Ropa de baloncesto. Y bueno... No fue del todo así.

Tienen algo, sí, pero sólo 2 modelos de pantalón y 2 modelos de camiseta. Después tienen un modelo de zapatillas por precio. Es decir; de 40 euros - 1 modelo, de 50 euros - 1 modelo, de 60 euros - 1 modelo, etc. Con lo cuál, os podéis imaginar la tristeza del que llegue con un presupuesto de 40 o 50 euros, tiene para elegir esa, o, ¡esa zapatilla!.
No sé si es que traerán más ropa más adelante, porque cuando estuve en el de Sevilla, sí que había mucha más ropa de baloncesto. De hecho, allí me compré una gorra de los Lakers, unos pantalones cortos también de Lakers, un balón Wilsom tricolor y algo más que no recuerdo.

Creo que el resto de tiendas, se han puesto las pilas por la competencia que les supone este establecimiento mastodóntico, y me parece bien, sino, no encontraríamos zapatillas AND 1 a 30 euros ni chaquetas como las de arriba a 60 euros.

Ay, cómo echamos de menos aquel Footlocker que pusieron en la calle Gondomar y que no duró más de 3 años...

Un saludo.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Trío de ases

¿Cuál es el mejor trío de la NBA?

No sólo está carburando el "Big Three" de Miami, hay otros tríos en la NBA dignos de ese apodo. Me pregunto, cuál será el mejor de todos. Yo si encontrase una lámpara maravillosa y me concediera deseos, pediría el jugar en la NBA, y creo que con los que mejor encajaría sería precisamente con Miami. Bosh pasaría a ser un cuatro, Lebron un alero, Wade un escolta y yo un base. Creo que con tirar el balón desde donde sea a cerca del aro, me aseguraría un mínimo de 6 asistencias viendo como vuelan los tres, (Jeje).

Y vosotros, ¿cuál creéis que es el mejor trío?

Brandon Roy, LaMarcus Aldridge y Nicolas Batum.
Brandon Roy, LaMarcus Aldridge y Nicolas Batum.

Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginobili.
Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginobili.

Jeff Green, Kevin Durant y Russell Westbrook.
Jeff Green, Kevin Durant y Russell Westbrook.

Lamar Odom, Kobe Bryant y Pau Gasol.
Lamar Odom, Kobe Bryant y Pau Gasol.

Paul Pierce, Kevin Garnett y Rajon Rondo.
Paul Pierce, Kevin Garnett y Rajon Rondo.

Chris Bosh, Lebron James y Dwayne Wade.
Chris Bosh, Lebron James y Dwayne Wade.
Difícil elección, ¿verdad?

Un saludo.

martes, 15 de febrero de 2011

Otra derrota más para los campeones...

"Me siento avergonzado de lo que hemos hecho"


Phil Jackson
Phil Jackson

Así de explícito se mostraba el Maestro Zen tras la derrota de sus ángeles con los pupilos de su anterior mejor discípulo, Michael Jordan.

Los Bobcats propinaron una soberana paliza a Los Ángeles Lakers, ganaron el partido con una diferencia de 30 puntos. Una abrumador victoria para el equipo de Charlotte y una humillación para actual campeón (otra más). Phil Jackson ya no podía más, y explotó. De hecho, no es la primera vez que explota, ya vimos como hace unas semanas despotricaba contra Kobe Bryant, y tuve que rectificar horas después. Se ve que alguien le dio un tirón de orejas, y eso, a un veterano entrenador, de tan brillante currículum no debe sentar nada bien.

Yo opino tanto como Fisher y Bynum, que son un equipo nuevo sí, y hay que darles tiempo, pero que con esa defensa a mitad de campeonato, pierden puntos para ser aspirantes al título. Además, me atrevo a profetizar que si Lakers no gana el anillo este año, van a pasar muchos más hasta que lo vuelvan a ganar.

¿Mi favorito para ganar el título esta campaña? ... San Antonio Spurs.

Un saludo.

lunes, 14 de febrero de 2011

Ofertas en AND 1

Logotipo AND1
Familia vengo de Oteros Sport, y me he encontrado como unos 3 modelos distintos de zapatillas AND 1 a un precio muy curioso, 29´99 €. Mañana iré a comprarme unas blancas y rojas, no es que sean una preciosidad, pero por ese precio, vale la pena. Hay más modelos, que varían en 10 euros más. Las más caras que he visto, han sido unas Nike estilo Lakers por unos 60 €.

Y hablando de Lakers, hay un chandal, púrpura y oro, por unos 65 euros, que quien pueda, no lo dude.

Un saludo.

domingo, 13 de febrero de 2011

Los Reyes de la 94 y 95

Houston Rockets

Un equipo campeón


Logotipo Houston Rockets

Pocos sitios son más incómodos para un jugador de baloncesto que un viaje de regreso con tu equipo cuando has sido derrotado de forma contundente. Con más de 20 puntos de distancia en los dos primeros encuentros de las semifinales de Conferencia Oeste de 1995, los Houston Rockets tenían la moral varios metros por debajo del suelo. Hakeem Olajuwon, pívot estrella de los por entonces vigentes campeones, no hacía declaraciones, todos los pronósticos indicaban que Sir Charles Barkley lideraría a su equipo nuevamente a una Final de Conferencia, ésta frente a San Antonio Spurs con sus chicos de Arizona.

Hakeem Olajuwon y Clyde Drexler con el trofeo de campeones
Olajuwon y Drexler con
el trofeo de campeones
Todos los presagios parecían cumplirse, aunque Houston ganó el tercer encuentro por relajación de los Suns, éstos respondieron en el cuarto y colocaron un clarísimo 3-1. Nuevamente, montarse en un autobús con caras largas, Rudy Tomjanovich buscaba motivar a un equipo que se exponía a la injusticia del asterisco. El brillante anillo obtenido el año anterior, podía convertirse en un recuerdo, que todos apostillarían con: “Ah sí, los que ganaron cuando no estuvo Michael Jordan.

Lo que ocurrió en el quinto encuentro estuvo cercano a la palabra milagro, en su sentido deportivo. Un partido precioso y polémico, última posesión con 92-92 para los locales, balón doblado a Person que hace una magnífica mecánica de triple… Escupido. Houston sobrevivió a la prórroga durmiendo el balón y gracias a los tiros libres. Espoleados por su orgullosa afición, se llevaron el sexto y se jugaron la vida el séptimo día.
Mario Elie, bendecido por los dioses donde al pobre Person traicionaron, tendría a siete segundos del final uno de los momentos de su carrera. El beso que lanzó a la grada, fue bautizado como el "Kiss of death".

Hakeem Olajuwon haciendo un mate
Olajuwon machacando.
Los Rockets, se convirtieron entonces en el equipo que nadie quería ver en postemporada, pese a haber sido cuartos y no contar con ventaja de campo. Lo que pasó después fue historia conocida, Olajuwon se puso el disfraz de MVP, dominando al mejor defensor interior de la Liga en aquellos momentos, David Robinson.

Seguidamente, como recordamos en la entrada anterior sobre Penny Hardaway, tumbó al Godzilla de la Liga bailando. Su palmeo para forzar una prórroga impensable en Orlando, quedará en los Anales como una de las mejores jugadas bajo presión de un hombre alto en una Final.

Tomjanovich, al recibir por segundo año el anillo y habiendo sido el arquitecto en el banquillo de una dinastía, no dudó en proclamar bien alto que: “Nunca subestimes el corazón de un campeón”. Para llegar a esa sentencia aún hoy recordada, habían pasado muchos años de esfuerzos en los despachos, en la cancha y… amargas decepciones.

La fórmula de las Torres Gemelas formada por el espectacular R. Sampson y el prometedor H. Olajuwon, había permitido a Houston colarse entre los mejores. La franquicia había disputado las Finales de la NBA en dos ocasiones, pero en ambas, los Boston Celtics de Larry Bird lograron frenarles en seis reñidos encuentros. Justo cuando empezó a detectarse el declive de los Orgullosos Verdes y el Showtime californiano, los Rockets vieron como un rosario de lesiones minaron el potencial de Sampson.

Hakeem Olajuwon cogiendo un rebote
Hakeem coge un rebote
ante los Knicks.
Con paciencia y apostando por rodear al nigeriano de piezas que complementasen sus virtudes (Thorpe, el exquisito Vernon Maxwell, un jovencísimo pero ya favorito de la fortuna, Robert Horry…), los Rockets eran un equipo curtido en muchas batallas y que se aprovechó como nadie del año sabático del 23 de los Bulls.

Fue el año donde los Sonics, en el mejor momento de Payton y Kemp desperdiciaron el primer puesto del año ante los sorprendentes Denver Nuggets de Mutombo y compañía. Automáticamente, aquel hecho colocó a los cohetes de Houston con ventaja de campo en todas sus series.

Tras eliminar a los Blazers en cuatro encuentros, se midieron con los potentes Suns de Sir Charles. Como ocurría el año siguiente, Phoenix dominó con claridad (robó los dos primeros en Houston), pero los Rockets cerraron filas y sembraron los cimientos de su posterior anillo, por partida doble, pues la remontada fue algo de lo que nunca se recuperaron realmente los Suns.

Cansados por la resistencia de unos maravillosos Nuggets, los Utah Jazz de los eternos Stockton-Malone, cedieron en cinco partidos. Reviviendo su rivalidad universitaria de Ewing y Hakeem, los de Houston se las vieron y desearon para doblegar a los feroces Knicks de Patrick Ewing.

Olajuwon junto a Drexler
Olajuwon y Drexler.
Igual que Detroit y San Antonio en 2005, no fue basket ataque, pero se trataron de unas Finales con aroma clásico. Intensidad en cada momento. New York lo tuvo muy cerca, pero el triple de John Starks fue taponado por el nigeriano, de la mano de piezas como Maxwell o un entonado Horry, los Rockets ganaron un anillo histórico, pero al no estar Air Jordan, la gerencia quiso mantener al bloque hambriento para seguir elevando el listón.

Y el mejor acierto fue fichar a un caballero de los de antes, Clyde Drexler, un exquisito escolta que había acariciado la gloria con los Blazers. Ahora en Houston, no solamente no discutió el liderazgo del pívot africano sino que mejoró la línea exterior de los cohetes, a la par que se combinaba a la perfección con el magnífico Sam Cassell. Dos caballeros elegantes que trajeron equilibrio a un vestuario hambriento.

Los Rockets recibiendo el trofeo de campeón
Los Rockets recibiendo el trofeo
de campeones de manos de Stern.
Sin ellos, a buen seguro que una durísima eliminatoria contra los Jazz en Salt Lake City en el último y decisivo encuentro, se hubiera saldado de forma diferente. Si ha habido un anillo ganado con sudor y lágrimas, con infantería de la talla de Thorpe.

Los Rockets, sin ventaja de campo en ninguna serie, habían desafiado la estadística y ya nadie más podía considerarles el equipo que en una ocasión besó el santo (que tampoco era moco de pavo, teniendo en cuenta los rivales que tuvieron).

Buscando reforzar la fórmula, aún vendrían algunos ilustres como Sir Charles o el mismísimo Scottie Pippen, pero aunque siguieron siendo muy competitivos (solamente un triplazo de John Stockton les alejó de las Finales), el lento pero visible declive del finísimo Olajuwon, acompañado de un cierto desgaste, supusieron el declinar de un equipo maravilloso.

No eran el equipo más fino o más estilístico. Pero era un equipo valiente, y con el corazón de un campeón.

Un artículo de Marcos Rafael Cañas Pelayo.
Colaborador de BaloncestoVida.

Un saludo.